"El Rol de la Escritura Manuscrita Hoy: Reflexión y Análisis desde sus Orígenes"

 

Introducción

Estos artículos forman parte de una indagación más amplia sobre el rol de la escritura manuscrita en la actualidad, su valoración dentro del sistema educativo y los posibles sesgos derivados de posturas rígidas. Estas posturas, en ocasiones, resultan en exclusión, estigmatización o incluso patologización de aquellos sujetos que no alcanzan ciertos estándares, ya sean generales o específicos, como en el caso de quienes tienen dificultades para adquirir esta habilidad.

Si bien los aportes científicos sobre el impacto cognitivo de la escritura manuscrita son ciertos o suficientemente fundamentados, considero que a menudo están sobrevalorados y no siempre contemplan la diversidad cognitiva ni los diferentes estilos de aprendizaje.

¿Por qué revisar el rol de la escritura manuscrita? Porque tanto la lectura como la escritura son adquisiciones culturales que han evolucionado con el tiempo y los contextos. Lo que alguna vez fue esencial en un entorno puede no serlo en otro. A pesar de esto, la escritura a mano sigue siendo considerada una herramienta fundamental para la educación y la transmisión de saberes.

Sin embargo, muchos argumentan que la alfabetización y la comunicación pueden manifestarse de diversas maneras y que centrarse exclusivamente en la escritura a mano resulta obsoleto. Por ejemplo, los estándares educativos que excluyen a estudiantes incapaces de cumplir con las expectativas tradicionales de escritura a mano evidencian una desconexión entre nuestro sistema educativo y la realidad contemporánea.

Aunque la escritura a mano ha sido históricamente un indicador clave de alfabetización, nunca ha sido la única medida válida, y creo que nunca debería haberlo sido. Nuestra tendencia a privilegiar un estilo "exitoso" ha ignorado otras posibilidades más inclusivas. Casos como la exclusión de personas zurdas en el sistema educativo en su momento, que merecen un análisis más profundo, no son anecdóticos sino fundamentales para esta discusión.

Definitivamente, el planteamiento sobre la escritura manuscrita, su rol en la educación y sus beneficios cognitivos tiene muchas aristas. Por ello, he decidido dividir esta investigación en varios artículos más pequeños, que explorarán diferentes perspectivas históricas, neurocientíficas y pedagógicas. Estos artículos culminarán en un análisis integral, permitiendo reflexionar sobre los múltiples aportes y desafíos asociados con la escritura manuscrita en la actualidad.

Manuscrito 1: PENSANDO EN LOS ORÍGENES – Los sumerios y los escribas

¿Por qué es interesante esta conexión?

Origen de la escritura:

Los sumerios desarrollaron uno de los primeros sistemas de escritura, la cuneiforme. Analizar su evolución nos permite entender cómo surgió la escritura como una herramienta cultural y cognitiva.

Si bien no existen estudios específicos sobre la neurociencia de la escritura sumeria, las reconstrucciones que permiten hacer los datos históricos disponibles nos dan una idea de cómo habría sido una dinámica cotidiana de esta civilización que marcó los orígenes de la escritura y en particular de los escribas, quienes eran los guardianes y administradores de la comunicación escrita. Si establecemos una comparativa a partir de las actividades que realizaban y los correlatos cognitivos de las mismas, probablemente concluiríamos que aquel sistema, aunque menos socializado realmente era creativo y de alta exigencia cognitiva, valores que se le atribuye, entre otros al actual sistema manuscrito.

Si partimos que la escritura es una habilidad compleja que involucra procesos como la memoria, la percepción visual, el lenguaje y pensamiento abstracto, sumado a la tecnología disponible en aquel entonces, era un sistema realmente exigente.

Aprender a escribir implica cambios significativos en el cerebro. Explorarmos los mecanismos involucrados en el aprendizaje de la escritura cuneiforme a modo ilustratrivo, como para ofrecer nuevas perspectivas a las valoraciones actuales

Un día en la vida de un escriba
Los escribas sumerios, figuras clave en la administración y la cultura de su tiempo, llevaban vidas exigentes y disciplinadas. Desde jóvenes, eran entrenados en las "edubbas" para dominar la escritura cuneiforme, memorizando signos y perfeccionando la caligrafía en tablillas de arcilla.

Un día típico comenzaba con la revisión de registros previos, seguido de la elaboración de nuevos documentos y cálculos. Su rol iba más allá de lo administrativo, ya que también contribuían al legado literario y poético de su civilización.

Habilidades cognitivas de los escribas
Los escribas requerían una memoria excepcional, atención sostenida, habilidades matemáticas y pensamiento crítico. Además, su creatividad les permitía adaptar contenidos según necesidades específicas. Estas capacidades, desarrolladas a través de años de práctica, reflejan la complejidad cognitiva y la plasticidad cerebral que acompañan al aprendizaje de habilidades avanzadas

Habilidades Cognitivas Esenciales de los escribas

1. Memoria

Los escribas debían poseer una memoria excepcional, ya que necesitaban recordar una gran cantidad de información, incluyendo leyes, transacciones comerciales y registros históricos. La capacidad de retener y recuperar datos era vital para su trabajo diario.

2. Atención y Concentración

La atención sostenida era crucial para los escribas, quienes debían concentrarse en la escritura cuneiforme y en la interpretación de textos complejos. La habilidad para evitar distracciones y mantener el enfoque en tareas prolongadas era esencial.

3. Pensamiento Crítico

Los escribas necesitaban habilidades de pensamiento crítico para analizar y sintetizar información. Esto les permitía evaluar la validez de los documentos y tomar decisiones informadas en la administración de recursos y la resolución de conflictos.

4. Habilidades Matemáticas

La contabilidad era una parte integral del trabajo de un escriba. Por lo tanto, poseer habilidades matemáticas sólidas era indispensable para llevar registros precisos de bienes, impuestos y transacciones comerciales.

5. Creatividad

Aunque la escritura cuneiforme seguía un formato establecido, los escribas también debían ser creativos en la redacción de textos, adaptando su estilo y contenido según las necesidades de sus clientes o la naturaleza del documento.

Características del Cerebro de un Escriba

El cerebro de un escriba sumerio probablemente presentaba ciertas adaptaciones debido a las demandas cognitivas de su trabajo. Se puede suponer que:

·        Desarrollo de Áreas Específicas: Las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje, la memoria y el procesamiento visual podrían haber estado más desarrolladas en escribas, facilitando su capacidad para aprender y utilizar la escritura cuneiforme.

·        Conexiones Neurales: La práctica constante de la escritura y el cálculo podría haber fortalecido las conexiones neuronales en regiones asociadas con estas habilidades, mejorando su eficiencia cognitiva.

·        Plasticidad Cerebral: La plasticidad del cerebro permitía a los escribas adaptarse a nuevas formas de escritura y cambios en la administración, lo que sugiere una capacidad para aprender y adaptarse a lo largo de su vida.

Conclusión

Las habilidades cognitivas de los escribas sumerios eran fundamentales para su papel en la sociedad. Su memoria, atención, pensamiento crítico, habilidades matemáticas y creatividad les permitieron gestionar la información de manera efectiva. Además, las características del cerebro de un escriba reflejan la complejidad y la adaptabilidad necesarias para desempeñar su función en una de las civilizaciones más antiguas del mundo.

Para ampliar un poco más: 

La Formación de los Escribas en la Mesopotamia Antigua (Couto, Erica)

En la antigua Mesopotamia, una región situada entre los ríos Éufrates y Tigris, surgió una sociedad altamente burocratizada hace aproximadamente 6000 años. Esta sociedad necesitaba profesionales capaces de registrar transacciones comerciales y documentos de propiedad, una función que recayó en los escribas. Gracias a su labor, los asiriólogos han podido reconstruir aspectos cruciales de la economía, la política y las ciencias del Próximo Oriente Antiguo.

La escritura en Mesopotamia se desarrolló junto con el aumento de la producción agropecuaria y la necesidad de contabilizar y redistribuir el excedente. Los primeros signos de escritura protocuneiforme se encontraron en bullas y tablillas, y hacían referencia a productos básicos como la cebada, la cerveza y las cabezas de ganado. Con el tiempo, la escritura se diversificó para incluir mitos, rituales, notación musical, inscripciones político-militares y textos adivinatorios.

Para satisfacer la creciente demanda de textos escritos, surgió la figura del escriba (dub-sar en sumerio y tupšarru en acadio). Los escribas, generalmente pertenecientes a las clases pudientes, se encargaban de redactar documentos públicos y privados, textos administrativos y correspondencia. Aunque la mayoría eran hombres, también había mujeres escribas que trabajaban para reinas y mujeres de la elite, o realizaban tareas burocráticas dentro de sus familias dedicadas al comercio.

 

La formación de los escribas se llevaba a cabo en escuelas llamadas edubba, que proliferaron especialmente durante el período paleobabilónico (ca. 1894-1595 a.C.). En ciudades como Nippur y Sippar, se han encontrado edificios educativos con tablillas que muestran los ejercicios realizados por los estudiantes. Las tablillas, hechas de barro, y los estilos de caña eran materiales comunes y accesibles en Mesopotamia, lo que explica su uso en la educación.

 

El programa de estudios de los escribas incluía el aprendizaje de las lenguas sumeria y acadia, así como el sistema logofonético de la escritura cuneiforme a través de silabarios, listas lexicales y vocabularios. Los estudiantes también aprendían a redactar contratos, memorizar el lenguaje formal y profundizar en matemáticas, esenciales para el servicio en templos y palacios. Resolvían problemas de aritmética, álgebra y geometría, y recibían instrucción en música, necesaria para el servicio en los templos.

 

En las fases más avanzadas de su formación, los escribas estudiaban composiciones literarias complejas y textos religiosos y sapienciales que reforzaban la ideología de poder y los principios identitarios de las elites. Una vez completada la formación básica, podían especializarse en áreas como la adivinación, la observación celeste y las técnicas rituales. Un ejemplo notable es Kisir-Aššur, un operador ritual que ejerció como āšīpu jefe en la ciudad de Assur.

 

Para evaluar el aprendizaje de los estudiantes, los maestros escribían una frase en el anverso de la tablilla que el alumno debía reproducir en el reverso. Las tablillas escolares se reciclaban sumergiéndolas en agua hasta que se deshacían y luego volvían a empastarse. La vida en la escuela podía ser dura, con castigos físicos para los estudiantes indisciplinados. El aburrimiento también era común, y los estudiantes a veces expresaban su desgana realizando dibujos y garabatos en sus tablillas.

 

Couto, Erica. (22 de noviembre de 2021). El programa de estudios de los escribas en la Mesopotamia antigua. Muy Interesante. Recuperado de https://www.muyinteresante.com/historia/36113.html


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